Circe estaba ya bastante acostumbrada a vivir en esa cuadra, al lado de mi casa, pero ya era el día de mi clase y quería llevar a la yegua, cepillé sus crines y su cola con esmero, e incluso le pasé el cordel y un trapo para que brillara. le puse los protectores en las patas y la cabezada de cuadra azul, la ensillé (con la mantilla a juego, por supuesto) y cogí la cabezada, agarré el ronzal y salí por la puerta, llegamos a puerta de la hípica, le apreté la cincha y la llevé cerca de una argolla, la até, y de repente se me acercó Iván.
-Bueno, bueno, bueno. Mira quien ha traído un pony- Circe medía 1,45 a la cruz y su padre era un caballo salvaje de la zona)-¿Es tuyo? ¿o es alquilado?
-Es mía, se llama Circe, tiene tres año y 7 meses- Le acarició el cuello
-¿Y ya lleva silla?
-Si, y cabezada- comencé a ponerle el filete
-¿Se lo has enseñado tu?
-Si, mira esto- desaté la hebilla de la jáquima y quedó colgando de la argolla junto con el ronzal, chasqueé la lengua y golpeé ligeramente con la fusta en su hombro, la yegua hizo una reverencia, Iván me miró con los ojos muy abiertos, la yegua se levantó e hice que piafara.
-Ya está, te vas a dedicar a domar caballos
-¿Qué?
-Solo bromeaba, muy bien. ¿a quien quieres montar? tenemos caballos nuevos, yo cogeré a No body is perfect- Se acercó a una de las cuadras del fondo y de ella salió un hermoso caballo oldenburgo, lo ensilló y montó en el- Rápido, está Mañana ensillado, y también Nube, apriétale la cincha al que quieras y ponle la cabezada- escogí a Mañana, monté en él y Iván comenzó a subir por el asfalto hacia la pista descubierta, cuando llegamos dimos un par de vueltas al paso y trotamos, Iván comenzó a hacer ejercicios de doma clásica y yo a trabajar las transiciones y los cambios de mano, cuando terminó la clase bajamos a las cuadras y desensillé a Mañana, lo dejé en su cuadra, y le dije a Iván si podía mirar como eran los trancos de Circe entre otras cosas, cogió a la yegua y comenzó a darle cuerda.
-Tiene un trote bonito- la yegua trotaba vivamente- me gusta su galope, recogido y enérgico, pero su paso, es un poco desgarbado, nada que no se pueda arreglar- Sonreí a Ivan y llevé a la yegua de nuevo a la argolla, a duché y la ensillé de nuevo, me fui a casa, la guardé en su box, y le di de cenar.
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