Cuando nació Circe, solo podía quedarme una semana, por suerte, el verano estoy siempre con ella, en junio, cuando fui ya estaba grandecita, tenía cuatro meses, y aún tenía el pelo sedoso, pensé que no se acercaría a mi, ni dejaría que la acariciara, porque sus dueños me dijeron que mordía y coceaba en cuanto alguien se acercaba a ella, estaban en los prados, como todos los días desde que se hizo un poco mayor, cuando llegué al prado, me fijé en su marca en la cara, preciosa, para que Circe no se asustara mucho, me acerqué lentamente, mirando al suelo, a su madre, que respondió ante mis caricias con un leve relicho, Circe, curiosa, se acercó a mi, permití que oliera mi mano, cuando terminó de olerla, corrió hasta unos arbustos, y vino al galope hasta mi de nuevo, frenando en seco, quería jugar, "que graciosa" pensé yo, estaba suelta, todos dudaban que se escapara estando cerca su madre (ella si que estaba atada), Circe, aún no llevaba cabezada, estaba libre corriendo entre la hierba alta, que pronto se secaría, y se cortaría para las yeguas.
Un rato más tarde, me fui hasta las cuadras, a saludar a los compañeros de Jessie, estaban todos, Dalya, la tordita de 4 años, y su madre, blanca, que era torda moteada, también estaban Hispano, un castrado bayo, y Noa, una yegua torda, Negro, el macho entero de color negro morcillo, y Baya, una yeguita castaña preñada, Linda una alazana con un lucero, y por último Torda, una tordita muy "peculiar" (no dejaba que la montaran personas adultas). Les di una zanahoria a cada uno de ellos, y fui con María, la dueña del centro, le dije que me diera un cabestro para la potra, que para entonces, aún no tenía nombre, y la llamaban Pony, la jáquima era negra, sencilla, aún no tenía bordado el nombre del caballo en un lateral como en las otras. Llegamos al prado, yo estaba dispuesta a colocarle la cabezada a Circe, me acerqué a Jessie, al igual que la otra vez, y después acaricie a Circe con la cabezada, se la puse, y volvimos a las cuadras con ella, (suelta porque no se acostumbró todavía al ronzal).María me propuso que pensara un nombre para la potra, y se lo pusiéramos al día siguiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario